Qué hacer cuando se siente desconectado de Dios

Si quiere aprender cómo reconectarse con Dios cuando se siente espiritualmente desconectado, comience con estas 3 preguntas:

1. ¿Estoy conectado emocionalmente con Dios?

Tal vez lo más importante e inspirante de Dios es su habilidad y su deseo de conectarse emocionalmente con nosotros, aún cuando no lo merecemos. 

Encontramos en las escrituras cómo la vida del Rey David es una de las mejores ilustraciones del deseo de Dios de conectarse con las personas, aún sin merecerlo. El Rey David pecó y falló muchas veces, pero su conexión con Dios se refleja en los Salmos y otros libros de la Biblia. 

 “ Pero Dios quitó a Saúl y lo reemplazó con David, un hombre de quien Dios dijo: ‘He encontrado en David, hijo de Isaí, a un hombre conforme a mi propio corazón; él hará todo lo que yo quiero que haga’…”

Hechos 13:22 NTV

Primero, en este pasaje vemos cómo Dios busca personas que desean conectarse emocionalmente con él. 

Segundo, una conexión con Dios de corazón es emocional, o sea, aprendemos a valorar y amar las cosas que Dios valora y ama. 

Este tipo de conexión de corazón no es forzada, sino placentera y nos llena de inspiración y de fe. David tenía la motivación de obedecer, hizo todo lo que Dios quería que hiciera porque sentía una conexión profunda con él.

Tal vez se esté preguntando, “¿Cómo puedo entonces desarrollar un corazón que pueda latir al ritmo del corazón de Dios. ¿Cómo desarrollar una conexión emocional con Dios? 

Te amo, Señor; tu eres mi fuerza. El señor es mi roca, mi fortaleza y mi salvador; mi Dios es mi roca, en quien encuentro protección.”

Salmos 18:1-2 NTV

Este pasaje es otro excelente ejemplo de cómo se ve o se siente tener un corazón que late al ritmo del corazón de Dios. Para desarrollar esta conexión de corazón debemos estar dispuestos a despejar nuestro corazón y lidiar con lo bueno, lo malo y lo desagradable que pueda estar enterrado muy adentro de nosotros. 

Para comenzar este proceso, pregúntese si alguno de estos sentimientos están enterrados en su corazón:

  • Falta de valor ➞Me siento indigno y débil en ciertas áreas de mi corazón
  • Falta de resolución➞ Hay asuntos que no he resuelto en ciertas áreas de mi corazón
  • Falta de perdón➞ Tengo una culpa profunda en ciertas áreas de mi corazón

Cuando ignoramos estas áreas en nuestro corazón, usualmente terminamos sintiéndonos sin inspiración y desconectados de Dios. Para comenzar a desarrollar una conexión emocional íntima y profunda con Dios, es necesario  reconocer y explorar estos sentimientos ante Dios mismo y con la ayuda de amigos espirituales. 

La siguiente escritura nos ayuda a ver lo que enfrentó David para conectarse con Dios, aún cuando había hecho algo que remordia su conciencia: 

«Ahora es tu oportunidad! -los hombres le susurraron a David-, Hoy el Señor te dice: “Te aseguro que pondré a tu enemigo en tu poder, para que hagas con él lo que desees.’” Entonces David se le acercó sigilosamente y cortó un pedazo del borde del manto de Saúl. Pero comenzó a remorderle la conciencia por haber cortado el manto de Saúl, y les dijo a sus hombre: “Que el Señor me libre de hacerle tal cosa a mi señor el rey. No debo atacar al ungido del Señor, porque el Señor mismo lo ha elegido”»

1 Samuel 24:4-6 NTV

La conciencia de David tenía sensibilidad y por lo tanto se sentía conectado a Dios. Habló con sus hombres abiertamente y activó su corazón inmediatamente después de cortar el pedazo del borde del manto de Saúl y enfrentó ahí mismo su culpa. Cuando nos sentimos sin valor, sin resolución y sin perdón, escogemos ignorar estos sentimientos y terminamos tomando decisiones que no son espirituales. En estos momentos, somos guiados por una ambición egoísta o por el temor.  Con el tiempo, disminuye nuestro interés en nuestra relación con Dios. 

Preguntas de reflexión:

  • ¿Quiere desarrollar una conexión emocional con Dios?
  • ¿Cómo se pueden identificar la falta de valor, resolución o perdón?
  • ¿Cree que la distancia que siente en su relación con Dios es resultado de una conciencia llena de culpabilidad?
  • ¿Qué puede estar afectando negativamente su conciencia, desconectandolo de Dios?

2. ¿Veo y trato a Dios como un amigo?

Cuando elegimos confiar en alguien, forjamos una conexión especial con esa persona…

“Y la fe de Abraham no se debilitó a pesar de que él reconocía que, por tener unos cien años de edad, su cuerpo ya estaba muy anciano para tener hijos, igual que el vientre de Sara. Abraham siempre creyó la promesa de Dios sin vacilar. De hecho, su fe se fortaleció aún más y así le dio gloria a Dios. Abraham estaba plenamente convencido de que Dios es poderoso para cumplir todo lo que promete.”

Romanos 4:19-21 NTV

Abraham y Sara deseaban formar una familia y parecía que nunca se les iba a realizar su deseo.  Pero Abraham eligió tener confianza en que Dios cumpliría su promesa.

“Y así se cumplió lo que dicen las Escrituras: «Abraham le creyó a Dios, y Dios lo consideró justo debido a su fe» Incluso lo llamaron ‘amigo de Dios’.” 

Santiago 2:23 NTV

Todos podemos ser amigos de Dios si elegimos confiar en él, y no depender de nuestros propios sentimientos o falta de fe. Algunas veces en nuestro orgullo, dependemos de nuestra propia fuerza y habilidad, mostrando que nos falta la confianza en que Dios actuará. Al igual que Abraham, cuando tomamos la decisión de creer en Dios, sentiremos una conexión especial con él, una conexión como con un amigo, y al mismo tiempo descubriremos cómo la esperanza se convierte en realidad.

Preguntas de reflexión:

  • ¿Ve a Dios como un amigo?
  • ¿En qué áreas de su vida tiene temor de creer que Dios le va ha cuidar y respaldar?
  • ¿De qué forma se ha resistido a creer que Dios lo ayudará?

3. ¿Me conecto diaria y honestamente con Dios?

“…y no están unidos a Cristo, la cabeza del cuerpo. Pues él mantiene todo el cuerpo unido con las articulaciones y los ligamentos, el cual va creciendo a medida que Dios lo nutre. Ustedes han muerto con Cristo, y él los ha rescatado de los poderes espirituales de este mundo. Entonce, ¿por qué siguen cumpliendo las reglas del mundo, tales como: «¡No toques esto! ¡No pruebes eso! ¡No te acerques a aquello!»? Esas reglas son simples enseñanzas humanas acerca de cosas que se deterioran con el uso.”

Colosenses 2:19-22 NTV

Pablo describe en éste pasaje a las personas que son cristianas pero que han perdido la conexión con Dios. Así también perdemos esta conexión cuando seguimos “reglas humanas” en vez de tener íntima conexión con Dios. 

Cuando sentimos que tenemos que hacerlo todo “bien” espiritualmente para ser aceptados, hemos perdido nuestra conexión. Cuando decimos “sí’ a todo para complacer a las personas, hemos perdido la conexión con Dios. Cuando tenemos miedo de ser honestos por lo que piensen las personas, estamos en peligro de perder nuestra conexión. 

“Para recuperar nuestra conexión, tenemos que comenzar identificando donde y porque la perdimos. Recordemos que cada día es una fantástica oportunidad para reconectarse.”

Podemos conectarnos con Dios de nuevo a través de la oración, la cual nos ayuda a tomar las decisiones correctas. No usemos la oración sólo para pedirle a Dios que resuelva todo lo que pasa en nuestra vida. Dios también añora nuestra amistad y nuestra cercanía. Cuando logremos obtener ese deseo recíproco, descubriremos una conexión íntima y gratificante con Dios.

Preguntas de reflexión:

  • Al reflexionar en su relación con Dios, diría que disfruta su tiempo con él, o se enfoca más en vivir y actuar de una manera correcta, sólo evitando cometer errores?
  • ¿Con qué frecuencia disfruta su tiempo con Dios?
  • ¿Qué puede cambiar en sus oraciones para fortalecer su conexión con Dios? 

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